miércoles, 8 de octubre de 2014

Dejémonos de pendejadas

El fin de semana realice una observación sobre una pareja de amigos que quiero mucho, y me trajo una serie de cavilaciones, porqué putas la parejas hacen estúpido, si usted esta saliendo con una persona y sabe que ha desarrollado un sentimiento especial por esa persona porqué malgasta cualquier oportunidad de generar un buen recuerdo con un mal ambiente. Porqué negarle un beso a una persona que sabes que quieres besar? Si empezáramos a poner en verdadera perspectiva la gravedad de las faltas nos daríamos cuenta que una llamada de atención sobre el hecho debería ser suficiente, pues una de dos o la falta es muy pequeña y se le va perdonar o la falta es muy grave y no se debe continuar con la relación definitivamente, ese ridículo juego de las personas de perderse los buenos momentos, de castigar a la otra persona, de lastimar a la persona que se quiere, solo por una absurda necesidad de "recuperar" nuestro orgullo.
Dejémonos de pendejadas! Dejemos de preocuparnos por cuidar nuestro orgullo y luego sufrir el arrepentimiento de habernos equivocado. Dejemos de castigar a las otras personas, seamos ese lugar cálido al que las personas quieren regresar, creemos un espacio donde la confianza, la entrega, el afecto sean la norma, donde las otras personas puedan sentirse seguras. 
Dejémonos de pendejadas. Aceptemos nuestros sentimientos, aceptemos nuestras relaciones, aceptemos a la otra persona, si ya decidimos entablar una relación porque putas le seguimos poniendo piedras en el camino a la relación? Cuál es esa necesidad patológica de tratar de sabotear las relaciones? Porqué estiramos tanto la liga? Es realmente necesario que esa persona "demuestre" todos los días que nos quiere y que quiere realmente estar con nosotros? Si esa persona no demuestra que quiere estar con nosotros ni demuestra sus sentimientos hacia nosotros, realmente queremos que este con nosotros?
Dejémonos de pendejadas! Aceptemos que muchas veces esa persona no merece nuestros sentimientos, entendamos que aunque nosotros queramos a otra persona esa persona no nos quiere o no merece que las queramos.
Dejémonos de pendejadas y empecemos a querer como se debe. Dejemos de castigar personas y empecemos a dar besos con sentimiento.