Yo quise jugar, usarle, que fuera historia de una noche.
Y jugué, y disfruté, me deseaba. En ese instante me deseaba.
Fue un gesto amable, una cortesía, me prestó su cuerpo y yo con educación le correspondi.
Fue un instante en mi historia pero me permitió recordarme que este soy yo y soy el único responsable de cubrir mis necesidades.
Era yo. No era nadie más.
Egoísmo educado, expresión de la individualidad en los demás, hedonismo colectivo
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