Parece que fue ayer. Llegaste. No éramos realmente diferentes a hoy pero nuestra forma ha cambiado. Hemos caminando tanto que ya reconozco el sonido se tus pasos. Hemos estado juntos tanto tiempo que reconozco el ritmo de tu respiración y con el puedo saber cuando tienes sueños o pesadillas.
Te has convertido en un hombre de paso firme y aunque ya no tomas mi mano sigues estando a mi lado.
Como no vivir orgulloso si tus triunfos los has compartido conmigo y aunque no puedo cargar con tus preocupaciones, las he hecho mías.
Doy gracias a la vida, al destino y a Dios por tu existencia.
No hay comentarios:
Publicar un comentario